miércoles, julio 12, 2017

ESTAMOS EN SUBASTA

Oíd, vates, estamos en subasta,
la buena poesía importa un bledo,
cualquier borrico hoy día es un aedo
y da en llenar de versos su canasta.

Tanto es su afán y muéstrase entusiasta
de rimar cada noche con denuedo,
que se ve Góngora versus Quevedo,
y su musa no puede ser más basta.

El plectro, alimentado por los celos,
vomita en la ventana una octavilla
plagada de quejidos y flagelos,
su dueña pone comas cada milla
y con rabia se tira de los pelos
al ver a Bululú sobre una silla

¿CÓMO NO AMAR A UN PERRO?


¿Cómo no amar a un perro?

 ¿Cómo rechazo a la bestia
que me besa y me acaricia?
¿Cómo ignorar al amigo
que repara mis heridas,
que me sigue fiel cada paso
y me ama con nobleza y con codicia?
¿Cómo no rozar su pelo
con mis dedos y sentir
su tacto suave?
Más que crin para mí es raso,
más que una trufa mojada
su hocico es boca de cielo,
caramelo si me lame…
ay, si me lame,
es que es tan rico mi perro
que me parece un buñuelo
y un día lo como a besos,
lo digo sin falsa modestia.
¿Cómo no amar a mi perro
cuando cuida de mi vieja
con cariño y con desvelo?
Lo que otros no queremos
y miramos a otro lado,
esa vejez que asusta
por tener la faz arrugada
que da grima,
otros la cubren de babas
con sus besos, qué digo…
si hasta le lavan la cara,
 y tienen un sexto sentido
que les dice, hay que cuidarla,
es vulnerable, está anciana…
¿Cómo voy a impedir
a Merlín cada mañana
que lave la cara a mi madre
con su lengua…?
¿Cómo ser tan miserable
que regañe yo a mi perro
si le quita las legañas a mi vieja…?
Dejemos al animal,
dejemos en paz a la bestia,
que la mime y la proteja,
tal vez sus caricias
son las más sinceras
y mi vieja así lo entiende,
pues cuando apenas sonríe,
cuando su gesto escasea
y se hace imperceptible,
si es Merlín el que la besa
su boca se curva hacia arriba,
los ojos se le iluminan,
y su mano casi sellada
se abre en una caricia
que atusa el lomo del perro,
su cabeza y su barriga.



martes, julio 11, 2017

¿Por qué me miráis así?


Y en breve, también en el Jardín Romántico de la Casa Zorrilla, si el tiempo no lo impide: "¿Por qué me miráis así?"
DÍA 19 de julio, 21:30 h. Entrada libre hasta completar aforo, 150 espectadores. Las entradas se dispensan allí el mismo día de la representación. Llegar y ¡pumba!

SALTO ATRÁS


El alma se retuerce,

los deseos no mueren,

sólo duermen,

el corazón se agita,

la mente no para

de exigir un paso adelante,

un cambio de talante

para lanzar el guante

y, después… pisar la mano

de quién se agacha a recogerlo.

Vacilaciones, dudas,

marcha atrás,

bloques que se tambalean

pero no caen,

seísmos que convulsionan

nuestros cimientos,

bocata de lomo con pimientos,

pasiones que nos traicionan,

recular, desandar,

volver al punto de partida,

amores que nos marcan

a sangre y fuego como a reses,

gestos amables y desprendidos,

sin intereses,

volver al punto de partida,

abandonar la huída,

acércate y verás

cómo escapar no puedes.